Encuentros

Confesiones de un vicioso

Hombre abrazados solo rfc

La mayoría respondió que lo hacía para conservar su relación. Partamos de una base: Obligación y sexo son antagónicos. Entre las conclusiones destacaban que una mayor duración del sueño, se relaciona con un mayor deseo sexual al día siguiente. No solo se trataba de una cuestión de agotamiento mental, sino que realmente el estudio mostraba que las mujeres tenían una mayor respuesta de excitación genital si habían dormido lo suficiente. Pero si no logramos encontrar momentos propicios, termina por disminuir la frecuencia y entramos en un círculo vicioso donde el sexo puede quedar arrinconado. Parece que si no tienes una cantidad mínima de relaciones sexuales a la semana o al mes, es que no disfrutas del sexo. De la misma forma, Fernando Villadangos insiste en la importancia de la comunicación en pareja. Recuperar la complicidad y tomar iniciativas como robarle al día un par de horas para citarnos como al principio de la relación o reservar toda una tarde para nosotros, apagar los móviles y lograr momentos de calidad juntos. Este esfuerzo es siempre señal de inteligencia sexual.

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La ley del espejo: la clave para transformar tu relación de pareja. La ley del espejo, te ayuda a ver cómo funciona tu subconsciente y sus patrones. Se trata de un factor constante e invariable de las cosas, que nace de una amovible primaria. Las leyes son, por otra parte, las relaciones existentes entre los elementos que intervienen en un aberración que es algo que se manifiesta conscientemente en una persona como ganancia de su percepción. La mente consciente, la que percibimos con nuestros 5 sentidos, son: gusto, olfato, vista, acierto y oído. Como ejemplo, imagina un iceberg.

Interacciones con los lectores

Algunas lo superan pronto, comprendiendo que la disminución de la pasión es poco normal y no implica la eclipse de amor, pero otras viven un auténtico calvario que acaba en la destrucción de la pareja o, casi peor, el desarrollo de un boda infeliz que puede durar años. Esto era en muchos sentidos una apocalipsis, pero por otro lado todo el mundo tenía claro que no tenía por que estar enamorado para siempre de su pareja. Hoy el alocución ha dado la vuelta por completo y parece que una relación denial puede llegar a buen puerto si no se construye desde la pasión desenfrenada. Todos podemos sufrir en benjamín o mayor grado el PRSD, empero podemos lograr que desaparezca pronto si seguimos estos consejos que Bradshaw ofrece en su libro: Reconoce la divergencia entre pasión y amor La abecé misma del PRSD consisten en confundir la falta de pasión con la pérdida de amor. La reducción del deseo es algo natural e inútil de evitar pasado un tiempo en la relación. Eso no significa que ya no estéis enamorados, pero es algo que se debe solucionar en pareja. Muchas personas, cuando experimentan la falta de deseo en la relación, se dejan de preocupar por sus parejas y se vuelcan en sus amigos o sus hijos, lo que a la larga acaba destrozando la intimidad. Callarse es la peor disyuntiva y no reconocer el problema como algo normal es un error. Para no caer en esta trampa, debemos evitar siempre las cuatro 'D' que suelen envenenar para siempre una relación: denigrar a tu pareja con ataques sobre su comportamiento, actuar siempre a la defensiva, devaluar a la otra persona y crear distancia.

Nos empeñamos en tener relaciones por la noche. ¿Seguro que no hay otro momento mejor?

Ya sea porque de repente te has separado de tu pareja y te enfrentas a noches de soledad o bien porque nunca has tenido mucha suerte en esto del amor, acontecer mucho tiempo sin sexo conduce a cambios físicos y psíquicos que los médicos asocian con aumentos de los niveles de estrés o problemas en el corazón. Esto es con lo que tuvo que lidiar Christine Brooks, quien ha escrito un artículo en ' The Huffington Post' en el que narra cómo cambió su biografía después de cinco años sin actuar el amor. Dejé de pensar en mi aspecto y en la abstinencia. Dejé de centrarme en buscar mi otra mitad y puse todos mis esfuerzos en mí A pesar de todo, para ella el sexo jamás fue algo imprescindible. Brooks se separó a los 44 años y se hizo evidente que necesitaba reinventarse, reconocerse y recordar quién era y qué había sido mucho antes de convertirse en divorciada. El autocuidado había sido reemplazado por la falta de autoestima, y sabía que necesitaba tiempo para recuperarme. Poco a poco, comencé a escribir. Dejé de afeitarme las piernas y de contar calorías.